miércoles, 13 de julio de 2011

HERIDOS, ESPIAS, CASTIGOS Y UNA LECCION


Parece mentira que ahora se dan cuenta que “hay gente que perteneció” al Batallón 601 de Inteligencia de Ejercito… Parece mentira que Nilda no esté en la lista de “auspiciados”. Sin embargo faltan muchos chicos, como secretarios de Cristina que han sido agentes de la SIDE y del Ejército. De la Fuerza Aérea o de la Naval. Hay varios músicos muy progres, que trabajaron para el ejército en los años de plomo e idealismo (“).
Y es más, hay un PCI que era el que le llevaba la plata a Nilda en aquellos años. O cuando el Almirante Godoy le recordó como la marina la salvo de un paseo por la ESMA.
Muy hipócritas estos muchachos dirían. Sin embargo, las operaciones y la denuncia contra Martínez, es parte de la Interna entre el Gobierno y Moyano. Y los heridos que dejaron.
El caso Schoklender, la derrota tremenda en Buenos Aires, sumada a la de Santa Fé y Córdoba, son elementos que hacen miran retrospectivamente hacia dentro de los K.
La Cámpora no existe, son un montón de muchachitos rentados… Y además que ganaron espacios desplazando a los viejos Popes de las gobernaciones intendencias y sindicalistas. Es decir a los que tienen el poder territorial.
¿Los heridos que harán?: Se sabe que van a jugar con Duhalde. Aunque no lo digan abiertamente más del 60 % del aparato va a jugar con Duhalde.
Esto va a sorprender a más de uno, cuando pasen las elecciones y vean que las cosas no son como creen.
Ahora se la re creían que iban a hacer una buena elección y no fue así: Lo de Schoklender, sumado a las desprolijidades de Jueces como Gallardo, han sido como dicen “Mariscales de la derrota “del pusilánime y ex menemista Daniel Filmus.
Cristina y su séquito de Cámpora y de jóvenes K, han sido también padres de esta derrota.
Es así que hay que esperar, que van a haber sorpresas y la principal derrota no es la derrota en si misma, sino que se instale que pueden ser derrotados. A eso le temen.
Con respecto a algunos castigados:
El castigo a Abal Medina, sin duda el funcionario que durante los últimos meses más había prosperado en el entorno presidencial, tiene una clara explicación. La mesa chica del cristinismo, desde el año pasado, les distribuyó áreas geográficas a sus principales operadores. La coordinación en Buenos Aires está a cargo de Florencio Randazzo, Aníbal Fernández y Jorge Landau. En el interior, predomina, en cambio, la experiencia de Juan Carlos Mazzón y su equipo. Por último, Abal Medina tomó un papel preponderante en Capital y habría sido uno de los principales sostenedores de que el mejor candidato era Daniel Filmus -el más posicionado en las encuestas-, cuestionando, además, al preferido por Cristina, Amado Boudou. Ya ungido Filmus, Abal Medina le habría entregado a CFK encuestas que le daban aquél casi 10 puntos más de los que obtuvo.
Como siempre después de las derrotas, y más todavía en un entorno presidencial donde predomina el temor a caer en desgracia, la necesidad de castigos y purgas responde a que la jefa jamás puede equivocarse, ni siquiera cuando se equivoca.
De cara a la segunda vuelta porteña del 31 de julio, la estrategia K se concentraría en un solo objetivo: llegar lo más cerca posible de los 40 puntos. Esto no evitaría la derrota, porque Mauricio Macri superaría el 55%. Pero la presidente podría enarbolar un argumento a su favor, sosteniendo que ya contaría, por lo menos en Capital, con el porcentual necesario para evitar el ballotage, siempre y cuando ningún candidato opositor alcance el 30%. Para el gobierno ha pasado a ser un objetivo esencial que no se instale en la opinión pública la verosimilitud de la segunda vuelta. ( Informador Publico Alex di Capo)

martes, 12 de julio de 2011

La victoria de Mauricio Macri demuestra que el kirchnerismo puede ser derrotado en octubre

La victoria de Mauricio Macri demuestra que el kirchnerismo puede ser derrotado en octubre
Por más que insistió en intentarlo, la tristeza del oficialismo por el resultado de ayer fue ineludible. No solo no se esperaba que Mauricio Macri resultara receptor de semejante cantidad de votos, sino que tampoco se preveía que Daniel Filmus tendría una performance tan paupérrima. En tal sentido, la lectura que hicieron los seguidores macristas ayer era líneal: el 70% de la gente votó contra el Gobierno nacional.

Es así? ¿Los votos que recibió Filmus son los que recibirá Cristina en octubre? Por lo que dicen algunas de las encuestadoras contratadas por el oficialismo, esto no sería tan acertado y Cristina tendría mayor intención de voto que Filmus/Tomada en Capital Federal.
Sin embargo, no puede evitarse recordar que esas mismas empresas de medición de opinión pública auguraron que la diferencia entre Macri y Filmus no superaba en el mejor de los casos el 8%. Uno de los que más arengó a ese respecto ha sido el ex pizzero Artemio López, titular de consultora Equis, quien jura a quien quiera oírlo que Cristina Kirchner supera el 40% de intención de voto a nivel nacional. Luego de lo ocurrido ayer, ¿puede insistirse con ese axioma
La cuestión se vuelve más incómoda aún para el oficialismo si se tiene en cuenta que en dos provincias clave como Santa Fe y Córdoba no les será tan sencillo a los candidatos del kirchnerismo imponerse en las preferencias electorales.
En la primera provincia, Giustiniani logra preferencias que rozan el 50%, mientras que Agustín Rossi araña el 30%. Al mismo tiempo, la imagen negativa del candidato oficial no para de crecer, llegando según la última encuesta de Poliarquía —una de las poquísimas firmas serias— a un rechazo del 35%.
En el caso de Córdoba, quien parece liderar hoy las preferencias es José Manuel de la Sota con poco más de 33% de intención de voto; detrás de él se sitúa la figura de Luis Juez. Hay que recordar que De la Sota rompió lanzas con la Casa Rosada luego de que intentaran imponerle a su compañero de fórmula, algo similar a lo ocurrido con el pampeano Carlos Verna.
Frente al escenario descripto, ¿puede insistirse con que Cristina Kirchner es imbatible? En realidad, parte de ese mito está relacionado con la dispersión que ha mostrado la oposición en los últimos meses, refrendada a través de gestos de ambición personal y pocos deseos de unirse en un proyecto común inter-fuerzas.
Sin embargo, algo ha empezado a cambiar en las últimas semanas, especialmente después de que la Presidenta de la Nación intentara imponer a ciertos candidatos de cara a las elecciones venideras.
Por caso, en estas horas el mencionado De la Sota ha iniciado conversaciones para hacer alianza con sectores del justicialismo con los que estuvo enfrentado hasta ahora. De esa manera, potenciaría la intención de voto y podría llegar a estirarla 10 puntos por sobre el 33% que ostenta hoy.
En sentido similar, Eduardo Duhalde ha comenzado a mantener reuniones reservadas con algunos de los más poderosos intendentes del conurbano bonaerense, como Hugo Curto de 3 de Febrero, —con quien en realidad jamás dejó de hablar—, Raúl Otacehe de Merlo y Martín Insaurralde, de Lomas de Zamora. Bajo el fantasma de que el kirchnerismo intentará imponer candidatos en todas las boletas bonaerenses —en algunos casos ya lo ha hecho—, Duhalde logró hacerse escuchar y muchos jugarán, al igual que en 2009, a acompañar al oficialismo mientras hacen campaña para sí mismos. Se prevé desde esta misma columna certeros cortes de boleta, entre otras picardías.
En fin, como puede verse no le será tan sencillo al kirchnerismo sostener su proyecto reeleccionario. A ello debe sumarse que aún quedan más de tres meses para las elecciones presidenciales y que la tendencia oficial va en baja, leve pero sostenidamente.
De acá a esa fecha, cualquier cosa puede pasar. Para entenderlo, basta recordar lo que pasó en 2009 con Francisco De Narváez: en marzo de 2009 pocos lo conocían; en junio, le ganó al todopoderoso Néstor Kirchner.
¿Habrá un De Narváez en estas elecciones? Imposible predecirlo aún, pero todo puede ocurrir. Lo dijo una vez un ex ministro poderosísimo a periodistas de este medio: "En la Argentina, cualquier cosa es posible, hasta la más alocada".
En octubre, esa frase puede volver a hacerse carne. No es poco.

El voto “poco calificado” de los porteños

El voto “poco calificado” de los porteños

¿Existe un voto poco calificado? ¿Los que votaron a Macri emitieron un voto de "baja calidad"? Lo dijo Pino hace meses, cuando Juan Manuel Urtubey ganó “por afano” en Salta y todo la masa del progrecristinismo le saltó a la yugular. Es más, creo que fue esa la frase que terminó con sus aspiraciones nacionales, capitalinas y de toda índole.
Pero, ¡cómo va a decir semejante atrocidad! ¿No tiene respeto por el voto soberano del pueblo? Ésta y otras frases más duras aún se escucharon luego de las declaraciones del cineasta fanático de la polera con cuello.
Se sabía que la elección del domingo en Capital se iba a dirimir entre los únicos dos partidos que contaban con un aparato cierto de campaña y con un caudal significativo de dinero para sostenerla: el PRO y el Frente para la Victoria
Hoy, días después de la paliza sufrida por Filmus, y que incluyó al PRO al frente de las 15 Comunas que se ponían en juego (y en 12 de las 15 con mayoría propia), esa misma masa progrecristinista salió a confirmar (?) lo que hace meses Pino se había animado a expresar, perforando cierto límite mediático sobre lo que es o no es políticamente correcto para expresar.
Los invito a hacer un repaso de algunas de las frases que se escucharon y leyeron desde anoche mismo. Las mismas hablan por sí solas.
Después desde el cristinismo no entienden por qué perdieron y por qué van a perder el balotaje el próximo 31 de julio.
"No me llama la atención que la ciudad se parezca a Macri. Nunca vi a nadie que le importara tan poco un gobierno como al habitante de la Capital". Aníbal Fernández, Jefe de Gabinete.
"Evitar un candidato porque está alineado a Cristina y terminar con Macri es como clavarse un cuchillo en reclamo de mayor salud." Nicolás Lichtmaier, blogger político.
“La Ciudad siempre vota en contra de los gobiernos nacionales, aunque los porteños atraviesan una bonanza económica por el crecimiento del país." Gabriela Cerruti, legisladora por Nuevo Encuentro.
"Las ciudades capitales piensan la política desde otras urgencias, otros deseos y otros valores que el resto del país." Matías Castañeda, blogger político.
"Macri no hizo nada por el sur pero igual lo votan". Lucas Carrasco, blogger político.
"Macri ganó porque a los ricos los tranquiliza porque sienten que están haciendo algo por los pobres y a los pobres los incluye porque sienten que alguien que no es de su clase se fija en ellos, los tiene cuenta, los observa." Mariano Hamilton, periodista..
"Los que votaron a Macri saben que no hay equipos técnicos y que la gestión de Macri ha sido calamitosa. Saben además que está procesado por asociación ilícita y que la puesta en marcha de la Policía Metropolitana estuvo manchada con delitos. Máscaras de una ciudad que es una máscara, enigmas de una clase media que se azota a sí misma mientras Mauricio se divierte en el pelotero y se apendeja hasta hacer de Buenos Aires una mala copia de Rebelde Way." Sandra Russo, periodista.
"Tantas burlas y suficiencias del progresismo destinadas a Mauricio, tantas jodas acerca de su pobre lenguaje, de su banal presunta “desideología” y tantas diatribas contra sus fracasos, no consiguieron torcer el voto de los "no progres” que a todos esos defectos políticos los consideran virtudes". Orlando Barone, periodista.
"El voto a Macri fue un voto ideológico. El antikirchnerismo, la xenobia, la nostalgia de la mano dura y la mano de obra desocupada." José Rubén Sentis, blogger político.
"El secreto de Macri para ganar fue refugiar a los porteños que sienten que la política no hace nada por ellos. Refugiarlos del resentimiento que tienen contra la política, que ni los mira y ni les dio una sola promesa para ellos. Despreciar a los que sólo piensan en los pobres, en darles dinero, en regalarles viviendas, pero a los que trabajan y nunca tienen nada, no les dan nada." Eva Row, blogger político.
"El voto es la expresión última de nuestra soberanía como pueblo, y por eso hay que respetar la elección de cada votante. Eso no quita que uno quiera, a veces, cuestionar ciertos votos. No quita que uno se rasque la cabeza sin entender por qué la gente decide votar de cierta manera." Nicolás Lichtmaier, blogger político.
"El PRO diseñó una campaña comunicacional acertada, que rindió sus frutos en las urnas. Macri (o Durán Barba, que es lo mismo) detectó que había un fuerte voto cruzado en el distrito, de gente que podía elegirlo a él en la Ciudad y a Cristina en octubre, sin demasiado conflicto. Macri se cristinizó". Roberto Caballero, periodista.
"Una de las razones del triunfo de Macri esté relacionada, posiblemente, con la tendencia de los porteños a ser generosos en las urnas con sus jefes de Gobierno." Mario Wainfeld, periodista.
"Macri está convencido de que el color –la anécdota de Cacho y de María, los desaires que recibe de su padre, el falso bigote que casi lo asfixia en su fiesta de casamiento, la elección del nombre de su próxima hija– es lo que define el voto de la gente. Y no le ha ido mal creyéndolo." Sandra Russo, periodista.
Y dejo para el último, la imagen que más fielmente retrata lo que se le avecina al FpV en Capital:
"La Presidenta todavía no me llamó" Daniel Filmus.
Nace una nueva frase para hacerle compañía al mítico y no menos polémico goleador histórico de San Lorenzo, José Sanfilippo: " Más solo que Filmus en segunda vuelta".

“Debería bajarse”

El ex presidente Eduardo Duhalde dijo que Daniel Filmus “es una buena persona” pero “está en el lugar equivocado”. Y consideró que el senador debería “bajarse” del balotaje porque “le haría muy bien a su futura carrera”.
El ex presidente Eduardo Duhalde consideró hoy que el candidato kirchnerista al Ejecutivo porteño, Daniel Filmus, “es una buena persona” que “trabaja seriamente” pero “está en el lugar equivocado”, y vaticinó que con el triunfo de Mauricio Macri “la gente se va a dar cuenta de que esta idea que el Gobierno es invencible es parte de un relato fantasioso de la Argentina”.
“Me sorprendió la diferencia” que sacó Macri, de casi 20 puntos, admitió Duhalde, quien además consideró que el senador Daniel Filmus debería “bajarse” del balotaje porque “le haría muy bien a su futura carrera una actitud de ese tipo”.
Estimó que con el resultado electoral en el distrito porteño se “empieza a correr un velo en el país que se hará extensivo a Santa Fe dentro de pocos días, en tres semanas, y luego en Córdoba”.
Respecto de Filmus, el candidato presidencial dijo a Radio 10 que es “una buena persona, trabaja seriamente”, pero “está en el lugar equivocado. Ayer se lo veía agobiado”. “Estábamos esperando este resultado, pero no de esta magnitud. Sorprendió la diferencia”, añadió.
Para Duhalde, candidato a presidente en octubre con el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, como compañero de fórmula, “la gente se va a dar cuenta de que esta idea de que el gobierno es invencible es parte de un relato fantasioso de la Argentina”.
De cara a octubre, dijo que “el que llegará más fuerte” será quien “saque más votos en las primarias de agosto”.
“Quien saque 22, 23 puntos, va a sumar luego 12, 13 puntos de la gente que quiere que pierda el Gobierno. Ese criterio va a suceder”, enfatizó.
Duhalde agregó que “el Gobierno ha generado que muchas personas no quieran saber nada” con el kirchnerismo en las próximas elecciones.
“Hay que esperar, pero estoy seguro que se va a polarizar en octubre. Es lo que sé por experiencia en situaciones parecidas”, expresó

domingo, 10 de julio de 2011

Hoy se juega el “Cristina ya ganó”

La operación psicológica de inteligencia y de prensa denominada “Cristina ya ganó”. Ella contaba con un primer paso en el que Amado Boudou o Daniel Filmus le ganarían a Mauricio Macri la Capital Federal. El tiempo pasó y la imagen e intención de voto de CFK se fueron deteriorando con la caída del consumo, los escándalos de Schoklender y el INADI, el descenso de River y la mala actuación del seleccionado de fútbol. A esto se le puede agregar la falta de nafta, el fracaso de las vacaciones de invierno, las cenizas y varias cosas más. Ahora no hay duda acerca de que Macri estará en alrededor del 45%, sólo que lo dejaría en inmejorable posición para la segunda vuelta el próximo 31 de julio.
Pero la clave de hoy es que, si Filmus obtiene sólo el 25%, empezaría a desenmascararse la operación “Cristina ya ganó”, descendiendo la presidente hacia el 30%. Todo esto está dependiendo en buena medida de lo que coseche Pino Solanas. Si se mantiene en sus 15 puntos de intención de voto, el kirchnerismo puede estar en su peor escenario. Pero si su caudal se redujo a la mitad, Filmus puede llegar al 30% y mantener así la expectativa de que CFK estaría en condiciones de imponerse en primera vuelta el 23 de octubre próximo. Este escenario se va desdibujando cada vez más por la suma de problemas que se están acumulando, trabando la marcha triunfal del kirchnerismo.

La “campaña fría” del kirchnerismo se le vuelve en contra en las primarias¿SE EQUIVOCÓ EL GOBIERNO AL INSTALAR QUE SUPERA EL 40%?



La cuidadosa estrategia electoral seguida por el kirchnerismo desde la muerte de su líder en octubre pasado tuvo su centro de gravedad en instalar en la sociedad el “Cristina ya ganó”. El suspenso llevado hasta el límite de la aceptación de su candidatura fue coherente, porque era una forma de menoscabar la competencia electoral, convirtiéndola en un mero trámite. El diseño de “campaña fría” es del agrado de CFK, que ya la puso en práctica en el 2007, cuando se dedicó a viajar y prácticamente no respondió a ninguna crítica en toda la campaña. Por el contrario, Néstor Kirchner se caracterizó por protagonizar “campañas calientes” como las del 2003 y el 2009, fuertemente marcadas por las polémicas que provocaban sus declaraciones. Volviendo al cristinismo, su inclinación a congelar el clima electoral coincide con la estrategia puesta en práctica por Mauricio Macri y que hoy coronará con su victoria. En forma similar a la presidente, Macri desestima el carácter agonal de la competencia electoral, habla solamente de su gestión e ignora olímpicamente lo que dicen sus adversarios.
En el escenario nacional, todos los rivales de Cristina -con excepción de Eduardo Duhalde y Elisa Carrió- están entrando de algún modo en la aceptación de la campaña fría. El caso más notorio es el de Ricardo Alfonsín, que juega todas sus cartas a que, si es el segundo más votado en las primarias del 14 de agosto, la oposición se polarizará alrededor suyo para octubre.
Una combinación peligrosa
En el campo de la consultoría política hay consenso en que las campañas frías y la baja participación en las mismas del electorado favorecen a los oficialismos, porque los votantes tienden a resignarse ante la carencia de opciones importantes y terminan optando por más de lo mismo.
Sin embargo, la estrategia elegida por el kirchnerismo presenta algunos puntos oscuros. El más importante, sin duda, es cómo jugarán las primarias del 14 de agosto en relación al “Cristina ya ganó”. El fantasma de un alto porcentaje de ausentismo es una amenaza importante para el gobierno. La batería de encuestas difundida por el oficialismo le da a la presidente un piso de 42 puntos y un techo de 46. Es decir, no menos que en el 2007. En este punto es donde la Casa Rosada corre el riesgo de resbalarse y caer en su propia trampa. En las primarias presidenciales no hay competencia, porque cada candidato presidencial se presenta con una fórmula única. Este solo hecho disminuye el interés del electorado que advertiría que se trata apenas de un trámite para cumplir con una reforma política que fue pensada para otra cosa. Si este clima de desinterés se refleja el 14 de agosto el principal perjudicado sería el kirchnerismo. La advertencia de la jueza federal Servini de Cubría acerca de que serían inhabilitados para el 23 de octubre los que no voten el 14 de agosto, desnuda la tendencia que se insinúa: mucha gente creería que lo importante es votar en la primera vuelta y podría dejar pasar la primaria.
Es así que la combinación entre campaña fría y desinterés por las primarias sin competencia podría mostrar a una presidente varios puntos por debajo del 40% necesario para que no haya segunda vuelta. De ser así, semejante resultado podría instalar serias dudas sobre la fortaleza electoral del gobierno, debilitándose CFK para la instancia decisiva de octubre. La ausencia de un resultado aplastante defraudaría también en buena medida las expectativas creadas y colocaría en una zona de riesgo el mito de la invencibilidad del kirchnerismo, que ya fue vapuleado en la provincia de Buenos Aires el 28 de junio del 2009.
A partir del caso Schoklender da la impresión de que el oficialismo empezó a percibir el peligro de continuar con piloto automático siguiendo la premisa de que ya está todo resuelto. Ahora la preocupación crece. Paradójicamente, uno de los mayores éxitos K, el haber convencido a buena parte de la sociedad de que la continuidad es la única opción, puede convertirse en un boomerang. Da la impresión de que, por otra parte, es demasiado tarde para salir de los riesgos de la campaña fría y cambiar de estrategia. Por ejemplo, saliendo de la campaña fría para alertar que “el modelo está en peligro” y que “hay que movilizarse para frenar a la oposición”. Esto sería lisa y llanamente, reconocer que las expectativas creadas nunca coincidieron con la realidad.

"PATO RENGO"


Los americanos llaman “síndrome de pato rengo” al fenómeno de pérdida de poder que ocurre a los gobiernos en los últimos tiempos de su mandato, cuando ya no les es posible reelegir. El gobierno de Cristina no padece ese obstáculo legal y sin embargo ha entrado en un proceso de “cascada” que no parece tener retorno.

Durante siete años, indefectiblemente, el kirchnerismo marcó la agenda política y mediática de la Argentina. Como una aceitada máquina de poder, con métodos anticuados pero habiendo comprendido la nueva dinámica de poder basada en la difusión y el manejo de los medios masivos, puso sobre el tapete el temario de la agenda pública. Hablamos de lo que quisieron que hablemos, discutimos los que quisieron que discutiéramos, nos distrajimos con lo que gustaron distraernos.

El lingüista anarquista norteamericano Noam Chomsky, explica que el control del pensamiento es esencial en las organizaciones políticas democráticas. En las tiranías es sencillo para el gobierno manejar a la sociedad, pero en las democracias se requiere más ingenio, es necesario el control del pensamiento. Pues bien, el kirchnerismo ha controlado durante siete años el primer tema que dominaba una reunión de cumpleaños, un asado de domingo con amigos. Cuando no hablábamos de nosotros mismos, de nuestra familia o nuestra salud, es decir cuando salía un tema vinculado a la agenda pública, ese tema era el que los K habían impuesto por entonces.

Que bajar el cuadro de Videla, que destituír a la Corte menemista, que el Museo de la Memoria, que el casamiento entre personas del mismo sexo, que la 125 con derrota legislativa incluída, que la ley de medios, que Moreno y su revólver, que Néstor se enfermaba y se curaba e iba rápidamente a los actos, que si Chávez es bueno y los americanos malos, que Cristina lo maltrata al vicepresidente Scioli en el Senado, que después Scioli va para gobernador, que luego lo maltrata Néstor, y ciento de otros temas. Basta repasar los medios de estos años, siempre, pero siempre, la iniciativa la llevaron los K.

Para mejor o peor. No implica esto ninguna valoración, con razón o sin ella, con causa justa o no, la iniciativa y la agenda la controló el gobierno. Por algún motivo que no puede resumirse al caso Shocklender, el gobierno perdió hace un par de meses la iniciativa política y la capacidad de fijar la agenda. En los últimos tiempos, tal vez por la falta de decisión de la única referente del kirchnerismo sobre su voluntad política de continuar, se produjo una pérdida atípica de poder político, similar a la que suelen tener los gobiernos que van terminando su segundo mandato sin posibilidad de reelegir. Un “pato rengo”.

Por cierto que este es otro caso. Cristina si puede reelegir y más que eso, todo indica, o al menos las encuestas que el gobierno controla, es decir todas o casi todas (y por ende, el único recurso científico al que podemos atenernos, aún viciado); que lo haría con toda comodidad. Y sin embargo, de golpe, sin motivo aparente, perdió la iniciativa y dejo de fijar y controlar la agenda político-mediática.

Hubo al principio unos días de confusión. El tema fue la ceniza, los aeropuertos cerrados, el avión que cayó en Rio Negro unos días antes o los problemas de Juana Viale, por cierto graves. Pero la vacilación duro poco porque explotó el escándalo Shocklender, y los medios desde siempre han fijado la agenda y la perdieron a manos de los K, la recuperaron mientras el gobierno miraba impávido sin saber para donde correr. “Protejan a Hebe” dijo Cristina, determinando así el sacrificio del niño mimado de la Madres. Pero calculó mal: Shocklender no es de los se deja mandar al matadero calladito. En cuanto su situación lo hunda unos pocos centímetros más, el ex parricida no va a dudar en entregar a Hebe, a los funcionarios del gobierno y a todo quien tenga que vender a fin de no caer solo al precipicio.

Pero además Clarín avanza, lenta pero certeramente, de hecho ya se involucrando a Julio de Vido. No es poco pero este no es el único problema del gobierno. La asombrosa pérdida de poder se choca con un futuro complejo. Las próximas tres elecciones van a ser un calvario para los K, justamente las tres que son el anticipo de las primarias de agosto. El gobierno rompió con José Manuel De la Sota. Más precisamente el cordobés le prometió incluir kirchneristas en sus listas y darle el candidato a vice gobernador. No sólo no incluyó a nadie, sino que designó una candidata a vice plenamente identificada con el sector agropecuario y opuesta al gobierno. No fue únicamente una muestra de autonomía de De la Sota, es además una clara señal de que ya pocos le temen al gobierno, un síntoma claro de pérdida de poder.

Así las cosas, los K no podrán en forma alguna anotarse una victoria en Córdoba, el tercer distrito del país, en el que obviamente, no compite.

Pero también están las elecciones en Santa Fe, a nivel población, producción, economía, presupuesto, el cuarto distrito del país. Allí, compite un hijo dilecto del kirchnerismo, el presidente de su bloque monopólico en la Cámara de Diputados todos estos años; Agustín Rossi. Bien, el legislador va a salir tercero en esa provincia agropecuaria. Cómodo. El primer lugar lo pelea el socialismo gobernante con la sorpresa Miguel Del Sel un PRO-duhaldista. Es papelón.

Por fin, también habrá elecciones en la Ciudad de Buenos Aires, el segundo distrito del país. Pasado el primer chubasco de mediciones, Daniel Filmus el candidato K, no pudo capitalizar la intención de voto de su compañero Amado Boudou y Mauricio Macri lo aventaja largamente. Lo vencerá en primera y luego en segunda vuelta. Es decir, Macri derrotará dos veces al gobierno el mismo mes en la Ciudad.

Conclusión: el gobierno va a perder cuatro elecciones inmediatamente antes de las primarias de agosto. Una suma nada despreciable de derrotas, como para condicionar la sensación de invulnerabilidad que detentaba hace solamente dos meses. Si la psicología social funciona como ha funcionado siempre, esa parva de caídas sucesivas le va a hacer perder muchos votos para agosto. Empieza la cascada.

Luego, si en las primarias, Cristina Fernández no alcanza el 40% de los votos, cantidad suficiente que haría falta en octubre para tener chances de eludir el ballotage, no va a alcanzarlo en las generales bajo ningún concepto. Por el contrario, se incrementaría la cascada y tendría grandes problemas en las generales.

En definitiva, el gobierno se para sobre un tembladeral, la ambición reeleccionista está más en jaque que nunca. El kirchnerismo se ha autogenerado un “pato rengo” no convencional pero evidente, perdiendo la iniciativa política a pocos meses de las elecciones, con un grave error de cálculo en la organización del cronograma electoral y tantos pero tantos cabos sueltos que ya resultan inocultables. Ahora hay que ver quien sube mientras otros bajan en esta polea política ilógica, viciada como todo, por el error humano.